miércoles, 29 de julio de 2009

El Partido Comunista rechaza presencia militar norteamericana en Colombia




La cesión de varias bases militares colombianas, por medio del tratado que negocia el gobierno de Álvaro Uribe con los Estados Unidos, implica el uso indiscriminado por parte de tropas, aviones y buques de guerra estadounidenses del territorio, el espacio aéreo y marítimo en un acto de extrema gravedad que pone a Colombia en el lugar de principal peón del imperialismo en el continente. La cesión de estas cinco bases militares es un acto deliberado e intencional que mella la soberanía nacional en los cuatro puntos cardinales en beneficio de propósitos y estrategias ajenas a los derechos de los pueblos. Es además un acto ilegal por cuanto va en contra de principios constitucionales y no ha consultado el interés nacional a través de los órganos del poder público y de las instancias sociales y políticas que han debido discutir esta flagrante violación a la dignidad del pueblo colombiano.

¿Por qué el sumo secreto que ha existido alrededor de esta ofensiva negociación? ¿Qué más esconden los militares norteamericanos y sus congéneres colombianos? ¿Es este el nuevo trato del Estado estadounidense hacia el continente? El sigilo es muestra clara del nefasto contenido del acuerdo. Washington pretende convertir a Colombia en plataforma de amenaza y agresión contra los gobiernos democráticos de izquierda que han obtenido victorias eleccionarias y populares a lo largo y ancho del continente, con la vergonzosa complicidad de Uribe Vélez empeñado en ganar méritos ante sus amos para legitimar su segunda reelección a costa de la prolongación indefinida del conflicto contrainsurgente.

El Partido Comunista Colombiano se pronuncia en contra de semejante decisión, que comporta una clara traición al legado bolivariano, en plena conmemoración de los doscientos años de la independencia del sometimiento español. Al mismo tiempo, llama al conjunto del pueblo colombiano, sin distingos de ninguna clase, a levantarse con orgullo, dignidad patriótica y latinoamericanista en rechazo al golpe militar en Honduras, por la restitución del presidente Zelaya a su cargo; en exigencia de que el Estado colombiano renuncie a toda pretensión agresiva frente a otros Estados hermanos y a la política de extender el conflicto interno a los países vecinos.

El Partido Comunista Colombiano apoya las protestas convocadas para el 28 de julio en Bogotá. Exhorta a las fuerzas sociales progresistas a levantar la bandera de la unidad latinoamericana y la hermandad bolivarista como estandarte de una nueva política liberadora y democrática. Llama a la mayor convergencia de fuerzas en torno a la búsqueda de la paz con justicia social, soberanía, diálogo y acuerdos humanitarios.

PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO
Integrante del PDA

Bogotá, julio 27 de 2009

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