lunes, 12 de agosto de 2013

Comunistas de Bogotá toman importantes decisiones políticas para el momento

 
H. Durango

Bogotá (Cundinamarca).-Con un llamado a fortalecer el papel de la militancia comunista del Distrito Capital en las tareas de la organización y las luchas sociales y políticas actuales, así como con la convocatoria para el  sábado 24 de agosto de la consulta interna para definir la vocería comunista en las elecciones a Cámara de Representantes por Bogotá, que acompañará la candidatura de Carlos Lozano al Senado, y la aprobación del plan de trabajo 2013 - 2015, culminó exitosamente el IV Pleno de la dirección del Comité Distrital "Mario Upegui Hurtado" del Partido Comunista Colombiano PCC, realizado el sábado 10 de agosto.




Gabriel Becerra, Secretario político del Comité Distrital  resaltó en su informe central cuatro aspectos principales que influyen en el devenir de la lucha política actual: El ascenso de la lucha popular y la importancia del paro agrario y popular del 19 de agosto; los avances y vicisitudes del proceso de paz que tiene como epicentro la mesa de la Habana, Cuba; el fin del gobierno de Juan Manuel Santos, las elecciones y el papel de la izquierda; finalizando con un análisis de la crisis de la ciudad de Bogotá abocada, muy seguramente, a un proceso eleccionario para definir la continuidad del Alcalde Mayor, y a la vez, a un proceso de destitución por la vía de una investigación de la Procuraduría.


El debate colectivo contribuyó a precisar las orientaciones políticas resaltando las oportunidades existentes para el avance de la izquierda en un momento de  disputa nacional por la paz. Al respecto el informe central concluyó:  "el momento permite reactivar un vínculo con la base, con sus problemáticas para agitar, construir y perfeccionar sus propuestas. Permite rehacer alianzas y acuerdos unitarios, recreando la experiencia del pasado 9 de abril. La tarea del PCC y de Marcha Patriótica MP en su proceso de reorganización no puede estar al margen de estas  batallas, ni mucho menos de movimientos reales de la ciudadanía en contra de los intereses de la derecha, pero a la vez de procesos de organización territorial que pueden derivar en movimientos de masas a los cuales es importante acompañar y contribuir a dotarlos de pliegos y plataformas de lucha que orienten y eleven  su capacidad de movilización más allá de las coyunturas".


El Pleno del PCC distrital saludó a la Unión Patriótica UP y exhortó a todos y todas a aportar todos los esfuerzos en la batalla por una reparación integral a las víctimas del genocidio oficial cometido contra esta fuerza política de izquierda.


A continuación el  informe político presentado al Pleno por Gabriel Becerra:


EL MOMENTO POLÍTICO Y EL QUEHACER DEL COMITÉ DISTRITAL


Notas para el debate en el IV Pleno del Comité Distrital


Gabriel Becerra Y. Secretario Político del Comité Distrital del PCC – Mario Upegui Hurtado


Corresponde a este pleno ampliado de la dirección distrital, en primer lugar, precisar las orientaciones del accionar partidario  en un momento en que se desarrollan importantes hechos que marcan el devenir político del país y la ciudad. Es teniendo en cuenta estas circunstancias que deben asumirse las mejores decisiones en el campo político-electoral inmediato y la aprobación de un nuevo plan de trabajo.



Al menos cuatro importantes  hechos y sus tendencias deben ser considerados:



1.    El ascenso de la lucha popular cuyo referente principal ha sido la resistencia campesina del Catatumbo como expresión de un creciente malestar social hacia la política de abandono oficial y sus enfoques agroindustriales y mineros que también en otras regiones del país como la Guajira, Cesar, Choco, Putumayo, Santander, Tolima, Antioquia, Cauca y el Eje Cafetero, entre otras, viene generando importantes protestas hoy enfocadas hacia al paro agrario del próximo 19 de agosto.


A lo anterior, se suma la conflictividad persistente en otros sectores sociales que rechazan la agenda gubernamental de claro enfoque privatizador y las limitaciones o incumplimientos de algunas reformas y acuerdos en sectores como la salud y los transportadores que se suman al paro anunciado, al igual que el inconformismo en el sector educativo manifiesto en las  últimas protestas del Magisterio y  la  convocatoria de la MANE para el próximo 28 y 29 de agosto, sin perder de vista el inconformismo creciente en sectores de la producción nacional con los efectos nefastos de la entrada en vigencia de los TLC con EEUU y otros países. En consecuencia, los próximos días y meses están cargados de protestas de diverso tipo que buscan articularse alrededor de las exigencias de derechos económicos y sociales, ojalá en perspectiva de poder materializar un gran paro cívico nacional.  Algunos espacios de articulación previstos son el encuentro de unidad popular del 31 de agosto y 1 de septiembre y las reuniones de sectores en conflicto que empiezan a realizarse en la lógica de superar la dispersión. También hay que resaltar el papel que cumplen la ANSA, la MANE, la MIA, y el interés, a pesar de las diferencias, de una buena parte de sectores políticos de oposición de izquierda por intervenir directamente en algunas de estas luchas.



Es bueno resaltar que todavía en los medios urbanos – cívicos, populares y sindicales – las respuestas son insuficientes y persisten problemas ideológicos y políticos. El sujeto social principal de la lucha son las masas campesinas y sectores de trabajadores, principalmente del sector minero energético. La crisis que persiste en la CUT que quedo en evidencia con las recientes elecciones refleja las limitaciones del conjunto del sindicalismo para cumplir un papel más destacado en el impulso unitario de las luchas populares.



2. Los avances y las vicisitudes del proceso de paz. Los desarrollos de la segunda fase del proceso de dialogo entre el gobierno y las FARC – EP, marcado por un primer pre acuerdo en el primer punto de la agenda relacionado con los contenidos agrarios – que aún mantiene algunos temas importantes por definir – y el comienzo del segundo tema relacionado con la participación política entran en un momento decisivo. Las presiones de la ultraderecha y el militarismo son crecientes. El gobierno Santos persiste en un enfoque reducido de los diálogos que busca restringir los temas de fondo e imponer unilateralmente límites en el tiempo. La guerrilla ha elevado su papel de interlocutor político nacional e internacional legítimo, mediante la presentación sistemática y argumentada de sus ideas sobre los puntos de la agenda tratando de romper el cerco mediático y político que desde el poder se quiere imponer para limitar las conversaciones exclusivamente a los representantes en la mesa. El futuro de los diálogos y el tema de la guerra y la paz, no hay duda, copan en gran parte la agenda política del país y así será en la perspectiva inmediata.


En medio de la contienda electoral, la urgencia de un mayor respaldo popular a los diálogos sigue siendo el objetivo principal que debe comprometer los esfuerzos del PCC y las fuerzas democráticas del país.  Los temas del dialogo son los temas de la lucha por las transformaciones avanzadas que la sociedad colombiana necesita. El éxito de la jornada del 9 de abril todavía no se traduce en un gran movimiento social por la solución política. Persisten sectores de los movimientos populares y democráticos que dan la espalda en los hechos a la tarea de movilizarse contra la guerra, a favor  del cese bilateral al fuego y la solución política al conflicto interno. Iniciativas como las constituyentes por la paz vienen desplegándose de manera importante pero todavía muy limitadas a la influencia social y política de Marcha Patriótica. Pensamos que no hay que reducirse en las posibilidades y métodos que favorezcan la movilización y participación a favor del respaldo al proceso y la solución política. Deben ser bienvenidas todas las iniciativas que con énfasis en la base ayuden a remover el miedo, la indiferencia, las vacilaciones y la influencia guerrerista que subsiste en sectores de la población.  Los éxitos del dialogo con las FARC EP y muy seguramente con las demás guerrillas se define ante todo por la correlación de fuerzas que podamos ayudar a construir desde el movimiento popular en el conjunto de la sociedad.



3. La recta final del gobierno, las elecciones y las perspectivas de la unidad de la izquierda. Por más esfuerzos propagandísticos y publicitarios el balance de los tres años del gobierno Santos es muy pobre. Las bases de su proyecto político y económico no representan una verdadera modernización del país, al contrario, sus políticas están destruyendo el precario aparato productivo existente y aumentando el sometimiento al gran capital trasnacional. Aun las encuestas más optimistas alertan sobre sus dificultades para garantizar la reelección. Más que por sus virtudes  las posibilidades de continuidad se encuentran en las debilidades y dispersión de la oposición.


La ultraderecha uribista es otra forma de continuismo que pretende acabar con el proceso de paz y perpetuar la política guerrerista con sus  beneficios políticos y económicos. La verdadera oposición está en el campo popular y la izquierda, mediante un programa democrático que para los comunistas debe resaltar como puntos de partida el respaldo a la solución política, la construcción de un nuevo régimen democrático y el abordaje de los cambios necesarios en el modelo económico. El poder dominante ha estrechado mucho más los espacios de participación existentes y se niega a facilitar reformas y garantías mínimas.


La oposición de izquierda enfrenta el riesgo de perder espacios institucionales, importantes aun en medio de la democracia restringida que subsiste.


La situación en particular para el PCC  y sus aspiraciones de representación es más compleja al subsistir tendencias anticomunistas que avalan abierta o soterradamente su aislamiento. A los obstáculos propios de la clase dominante y sus instituciones que debemos denunciar y tratar de romper por todas las formas posibles, se suman las dificultades para materializar una coalición o convergencia que ponga en marcha lo orientado por el último pleno del Comité Central que hizo un llamado a la unidad y a los acuerdos hacia una candidatura alternativa a la presidencia y unas listas unitarias al Senado y la Cámara de Representantes.


El congelamiento de las reglas para la participación política y la diversidad de criterios entre potenciales aliados como Progresistas, Marcha Patriótica, Congreso de los pueblos, entre otros, no han permitido materializar  todavía un acuerdo de unidad. La perspectiva de un Frente amplio por la paz, la democracia y la soberanía, que no es excluyente con una coalición o convergencia electoral entre la izquierda y sectores democráticos para el 2014, sigue siendo la orientación del PCC. Marcha Patriótica el próximo 24 y 25 de agosto definirá su participación, todo parece indicar que no habrá oposición a que sectores internos participen pero no será la prioridad de su quehacer en los actuales momentos, ni será a nombre de MP como se intervenga en el debate electoral.


Siempre será constructivo y útil discutir con sectores de Marcha la importancia de también cumplir un papel destacado y unitario en la tarea político electoral, en un momento donde el proceso de paz necesita de vocerías y respaldos en todos los espacios, incluidos los institucionales. En el caso particular, el Comité Distrital debe definir su pre candidatura a la Cámara de Representantes en la consulta interna aprobada para el sábado 24 de agosto,  garantizando una vocería representativa con capacidad de acercar a otros sectores y  agitar propuestas que ayuden a canalizar el respaldo electoral a la candidatura del camarada Carlos Lozano al Senado.


La materialización de un acuerdo político electoral en el Distrito, muy a pesar de sus particularidades, depende en gran medida de los avances en un acuerdo nacional. De cualquier manera, se viene trabajando por consultar la opinión de otros sectores como Progresistas, País Común, sectores de Marcha Patriótica, organizaciones y procesos sociales con presencia en la ciudad que estén interesados en una lista unitaria a la Cámara donde nuestra candidatura pueda aportar programática y electoralmente.


De igual manera el Comité Distrital debe estar abierto a alianzas con otros sectores priorizando el respaldo a la candidatura del PCC al Senado. A la par con la lucha social y la organización del partido hay que organizar el equipo distrital de campaña y comenzar la agitación de nuestras propuestas y voceros en todos los territorios y sectores de la ciudad. Una buena campaña al Congreso puede ir abriendo camino al trabajo electoral del año 2015 donde debemos proponernos recuperar la curul en el Concejo y varias JAL.


Mención especial merece el reconocimiento de la personería jurídica de la UP y la importante reunión de reencuentro realizada el pasado 3 de agosto en Bogotá, así como su IV Pleno efectuado el 9 de agosto. La UP representa un referente ético y político que sin lugar a dudas cumplirá un papel destacado en las tareas de la unidad y la lucha por la paz y los cambios democráticos en el país.



Bogotá fue uno de sus bastiones principales y en consecuencia hemos acordado avanzar en asambleas de reencuentro por localidades y zonas que permitan articular a múltiples simpatizantes en su lucha por la verdad, la justicia y la reparación y a otras tareas del momento, respetando su carácter amplio y unitario.


4. La agudización de la crisis política de la ciudad. Todo indica que habrá elecciones para definir la continuidad o no del Alcalde mayor de Bogotá a la vez que persiste el riesgo de una suspensión o destitución en el corto y mediano plazo a cargo de la Procuraduría. Ante este panorama el PCC, bajo su criterio de autonomía e independencia, se ha venido integrando al proceso de asambleas populares que avanzan en varias localidades. Estamos por una coalición de fuerzas democráticas que se opongan al intervencionismo jurídico y político de la derecha para tomarse el control directo del gobierno de la ciudad y en consecuencia, respaldamos a la administración en su derecho a ejercer el gobierno; pero a la vez, le exigimos ir más allá, profundizar su relación con los sectores populares, potenciando su organización y movilización autónoma. Solicitamos rectificaciones en temas importantes como la política de renovación urbana, los colegios en concesión y otros temas en los cuales el Alcalde y varios de sus funcionarios no son claros y hacen concesiones a intereses privados.



Compañeros y compañeras: La lucha política de la ciudad ofrece oportunidades a la izquierda en las actuales circunstancias de disputa nacional por la paz. Permite reactivar un vínculo con la base, con sus problemáticas para agitar, construir y perfeccionar sus propuestas. Permite rehacer alianzas y acuerdos unitarios, recreando la experiencia del pasado 9 de abril.


La tarea del PCC y de MP en su proceso de reorganización no puede estar al margen de estas  batallas, ni mucho menos de movimientos reales de la ciudadanía en contra de los intereses de la derecha, pero a la vez de procesos de organización territorial que pueden derivar en movimientos de masas a los cuales es importante acompañar y contribuir a dotarlos de pliegos y plataformas de lucha que orienten y eleven  su capacidad de movilización más allá de las coyunturas.


No olvidemos que ahora más que en otros momentos el PC tiene una responsabilidad con  la orientación del movimiento sindical de la ciudad al tener la vocería de la CUT regional y del mayor sindicado representado en la ADE, donde a la vez se ratificó en las pasadas elecciones a pesar de las dificultades, nuestra condición de primera fuerza. Estas dos vocerías deben fortalecerse colectivamente para lograr posicionar la autoridad política de los comunistas pero a la vez elevar la lucha de los trabajadores.


Bienvenida la discusión y los aportes que ayuden a elevar la autoridad política y la influencia de los comunistas en las tareas de la lucha por los cambios democráticos y revolucionarios  en la ciudad y el país.


Bogotá, agosto 10 de 2013.   

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