lunes, 26 de agosto de 2013

Comunicado del PCC sobre la crisis en el proceso de diálogo entre las FARC-EP y el Gobierno colombiano

Rodear y respetar la vía del diálogo para la paz


El 22 de agosto el presidente Santos anunció la presentación de un  proyecto de ley estatutaria con mensaje de urgencia para autorizar la realización de un referendo ratificatorio de un acuerdo de paz coincidiendo con fechas electorales de 2014.


Este anuncio sorpresivo llevó al equipo negociador de las Farc en La Habana a plantear una pausa para examinar con detenimiento la propuesta gubernamental. En un primer momento el gobierno consideró legítima dicha pausa pero luego cambió su posición y llamó a sus voceros en la mesa de diálogo a consultas en Bogotá. En declaración arrogante, Santos habló de suspensión de las conversaciones.

Hay que recordar que el punto 6 del Acuerdo General sobre Implementación, Verificación y Refrendación no ha sido tratado en la Mesa de diálogo como lo exige lo pactado. Las Farc han propuesto una Asamblea Nacional Constituyente sin descartar otras posibilidades por mutuo acuerdo. En este caso, el gobierno toma decisiones unilateralmente con el pretexto de acelerar el proceso pero también para atarlo al evidente proyecto reeleccionista del presidente.

Es altamente inconveniente que el gobierno pretenda cambiar las reglas que ya acordó para poner en crisis el camino hacia la paz, justamente en momentos en que el pueblo se levanta contra el autoritarismo y las políticas de Estado que acrecientan la injusticia y las desigualdades.

El Partido Comunista Colombiano reclama del gobierno nacional el respeto por los acuerdos existentes a objeto de llevar a buen término el diálogo. La actitud de imponer camisas de fuerza a la negociación y tratar de justificarlas en el apuro electoral, para luego decretar la suspensión del diálogo como medida de autoridad, es una forma contraproducente de entorpecer un proceso en el que están cifradas las esperanzas de la sociedad colombiana.

Para el Partido Comunista Colombiano la paz es un propósito nacional que exige serenidad y persistencia. Nadie está autorizado a banalizar, manipular o a poner en riesgo los avances logrados. Un paso adelante podría ser el cese al fuego bilateral y abrir el debate nacional sobre las formas de refrendación de los acuerdos de paz con todas las propuestas sobre la mesa, incluida la Asamblea Nacional Constituyente.

El llamado es a rodear el proceso de paz y a exigir su continuidad.

PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO

Bogotá, agosto 23 de 2013

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