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| Sahara con la que se vive en Colombia los niños violentados |
Por: Juan Cendales
Estremecidos de dolor y de rabia, y de impotencia, escuchamos en Sevilla el testimonio de hombres saharauis víctimas del terror del régimen marroquí. Hablaron de las redadas indiscriminadas, de las torturas y las humillaciones a que son sometidos, de las violaciones de sus mujeres, de los juicios sumarios ilegales con que se les castiga por el solo hecho de ser saharauis y no renunciar a ello. Con voces melancólicas y adoloridas nos hablaron de sus sueños de libertad e independencia, de la paciencia con que durante veinte años han esperado que se cumplan las resoluciones de las Naciones Unidas para que se complete el proceso de descolonización del país. Y con firmeza señalaron la responsabilidad del estado español en lo que les está ocurriendo. Hablaron de que cada muerto, cada torturado, cada preso, cada desaparecido, cada niño sin escuela y sin pan es responsabilidad de quienes en aras de intereses estratégicos consienten y permiten los desafueros represivos y la limpieza étnica, el genocidio a que son sometidos.