jueves, 24 de mayo de 2012

Declaración del Partido Comunista de Argentina

El 24 de marzo el Partido Comunista y la Federación Juvenil Comunista se movilizan en todo el país

A lo largo de casi tres déca­das la moviliza­ción popular del 24 de marzo se ha constituido en uno de los mayores símbolos popula­res de lucha por memoria, verdad y justicia, contra el terrorismo de Estado y por la defensa y amplia­ción de los espacios democráti­cos para el campo popular, logrando avanzar en la reconstrucción de la memoria histórica. Miles de víctimas de aquella afrenta contra la humanidad pudieron sentar en el banquillo de los acusa­dos a los responsables de poner en práctica la represión contra mujeres, niños, jóvenes, trabaja­dores y trabaja­doras que lucha­ban por una patria con soberanía y justicia social.


En esta oportunidad el pueblo argentino puede celebrar que, apoyado en la moviliza­ción de masas y el esfuerzo de importantes movimientos de derechos humanos, y aprovechando la anu­la­ción de las leyes de impunidad por el gobierno de Nés­tor Kirchner, ha logrado llevar a juicio y condenar a decenas de criminales del terrorismo de Estado, entre ellos a los principales referentes de la dictadura militar, como Videla, Bignone, Rive­ros y otros.

Al mismo tiempo este 24 de marzo nos sorprende dando pasos en la denuncia y el esclarecimiento de la responsabilidad del poder económico concentrado de carácter imperialista que fuera promotor e inspira­dor de la dictadura y el terrorismo de Estado, con su secuela de crímenes de lesa humanidad cometidos contra el pueblo argentino y en su nefasta coordina­ción con las dictaduras de la región a través de siniestros operativos como el llamado Cóndor, que atenta­ron también contra los pueblos hermanos del Cono Sur.

Esta moviliza­ción implica por lo tanto el compromiso de perseverar en esta lucha reclamando la acelera­ción de los juicios y al mismo tiempo la urgente deroga­ción de la reciente­mente sancionada Ley Antiterrorista. Haber sancionado esta ley bajo indisimula­das presiones del GAFI es una concesión negativa y peligrosa al poder real en nuestro país y a su principal componente, el imperialismo norte­americano.

El poder económico que perpetró el genocidio y que continua expoliando nuestra economía, que destruye el medio ambiente y saquea nuestros recursos naturales, como agua, oro, tierra o petróleo, busca preservar sus intere­ses.

Es el mismo poder económico que está detrás de la sanción de la mencionada ley y que junto à la complicidad de la corpora­ción judicial sigue entorpeciendo el avance de los juicios al terrorismo de Estado. Ellos son parte constitutiva de esa política. Los empresa­rios de Ford. Mercedes Benz, Acindar, Ledesma, entre otros, son más que la pata civil de la dictadura.

El Partido Comunista, que viene impulsando la lucha por la verdad y la justicia y que en el último período ha logrado actuar como querellante en los juicios contra los genocidas, batallando por poner fin à la impunidad y en particular ha presentado un proyecto de ley solicitando la deroga­ción de la 26764, pues está convencido de su carácter atentatorio en contra de los sectores popula­res y su capacidad de moviliza­ción y organiza­ción.

Leyes como ésta no contribuyen a mantener, y mucho menos a profundizar, una línea planteada por Nés­tor Kirchner en 2003. Mantener esa dirección y avanzar en ella, como lo necesita nuestro pueblo, significa:

    Juicio y castigo para todos los responsables, cómplices y beneficia­rios políti­cos y económi­cos de la dictadura
    Deroga­ción de la ley antiterrorista del imperialismo
    Distribución de la riqueza y fin de la impunidad
    Fuera ingleses de Mal­vinas, fuera yanquis de América Latina.

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