Atilio Borón
Página 12
El criminal atentado contra la congresista demócrata Gabrielle Giffords y el puñado de gentes que la rodeaba –que hasta ahora se ha cobrado la vida de seis personas, incluyendo la de un juez federal, John M. Roll– pone de manifiesto los alcances del proceso de fascistización en curso en la sociedad estadounidense. Por supuesto, la explicación políticamente correcta que tanto la Casa Blanca como los medios se encargan de difundir rechaza esta interpretación. Lo sucedido es la obra de un “chiflado”, uno más de un venenoso linaje que ya mató a John F. y Robert Kennedy, Martin Luther King y Malcom X, para no citar sino a personalidades altamente significativas de la escena pública estadounidense.
