jueves, 24 de enero de 2013

Óptica mundial

Enero para recordar

La Historia, la verdadera Historia de los pueblos, no es la que está señalada en almanaques, con esos calendarios hechos siempre a la medida de los gobernantes, de esos que antes se autodenominaban monarcas. De tales calendarios se recuerdan sólo algunos, como el de los mayas en nuestro continente americano.



Son los acontecimientos, los de gran magnitud y significado, las marcas indelebles que de vez en cuando se producen en la vida de un pueblo, los factores que constituyen su Historia. Y tales factores no aparecen con mucha frecuencia, sino en una forma bastante esporádica, podemos decir.


En el caso específico de Venezuela, sin duda que el acontecimiento de mayor impacto ha sido la ruptura, en 1810 y 11, del lazo colonial que nos ataba al imperio español,  y al precio de mucha sangre luego derramada. Después hemos tenido –o sufrido- muchas “revoluciones”, de todos los signos y colores, pero en nada comparables a la inicial, y de escasa repercusión internacional.


            De todos modos, creo que en la Venezuela de la segunda mitad de este último siglo, justo en sus inicios, sí hemos tenido los venezolanos un acontecimiento de mucho significado, y al cual, curiosamente, no se le ha dado el título de revolución.


            Me refiero, claro, a lo que se conoce en forma corriente, y abreviada en extremo, sólo con decir “el 23 de Enero”, sin mayor explicación. Pero es un hecho histórico que merece bastante estudio y reflexión, de consecuencias que han marcado a Venezuela durante hace ya un poco más de medio siglo.


            En mi opinión, la de un muy modesto participante en el desarrollo de aquellos acontecimientos, es un error referirse a lo entonces sucedido como si fuera de un día determinado. Sería más acertado que se hablara de todo un mes, ya que ese “23” es más bien la culminación de toda una muy larga lucha, y la cual se prolonga incluso mucho después de ese día.


            Si de ponerle una fecha se trata, mejor será referirse al día 21, cuando estalló la sublevación total en Caracas y de hecho triunfó el movimiento contra la dictadura que se conoce como “perezjimenista”. Recuerdo que ya el día 22 estaba totalmente paralizada Caracas, con un llamado a huelga general lanzado el día anterior por un comité unitario de izquierda. Y en la noche de ese día 22, justo al amanecer del 23, se fugó el dictador acobardado,  hacia el extranjero en su avión, y salimos los comunistas con nuestros aliados a celebrar en las calles el triunfo obtenido con dicha huelga general.


            Otro rasgo resaltante de los acontecimientos en Caracas durante aquellos días de enero de 1958, y es un rasgo muy característico en todas las grandes revoluciones que en diversos países se han conocido a lo largo de los siglos, es que en esa revolución que se puede llamar caraqueña no hubo un gran héroe individual, un personaje que copara la escena con su sola presencia.


            Sí hubo en ella la participación de dirigentes conocidos por su meritoria actividad revolucionaria, y en especial los provenientes de las filas comunistas, muy activos en la clandestinidad durante toda la década que duró esa dictadura bautizada como militar.


            No surgió, pues, de aquellos acontecimientos revolucionarios que se extendieron luego por toda Venezuela, durante todo el año 1958, una gran figura histórica, un héroe que personificara todo aquel extraordinario despertar de un pueblo.


            Sin que hagamos comparaciones con ciertas pocas revoluciones de dimensión ya universal, como lo son la francesa de 1789 y la soviética de 1917, en la caraqueña de 1958 también el único gran héroe fue el pueblo.


             Aquel fulgurante mes de Enero, sin duda, está inscrito en la memoria histórica del pueblo  venezolano como uno de los acontecimientos más brillantes y aleccionadores de todo nuestro pasado, verdaderamente estimulante para nuestras luchas de hoy y del futuro, y siempre nos quedará como un Enero para recordar.


Jerónimo Carrera

(Publicado en el semanario La Razón, N°941, en Caracas,domingo 20 de enero de 2013; el Diario Provincia  de  Cumaná y otras publicaciones que tengan a bien hacerlo.)

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