viernes, 27 de julio de 2012

Intervención del Partido Comunista Brasileño.- En el XXI Congreso del Partido Comunista Colombiano

Queridos camaradas del Partido Comunista Colombiano

Reciban del Comité Central del Partido Comunista Brasileño (PCB) un fraternal saludo, combativo, internacionalista y revolucionario por la ocasión de su Congreso.


Desde Brasil, nosotros esperamos que las discusiones que serán realizadas en este Congreso resulten en una elaboración teórica que refuerce la línea táctica y estratégica de intervención política de los comunistas colombianos, de forma que fortalezca la lucha de los trabajadores urbanos y campesinos, de los indígenas, de la juventud y de las mujeres en Colombia, que es condición fundamental para la lucha de todos los trabajadores de América Latina. 

Somos solidarios a todas las expresiones, formas y espacios de lucha contra el estado terrorista colombiano: el Partido Comunista Colombiano, el Polo Democrático Alternativo, las organizaciones políticas insurgentes, Colombianas y Colombianos por la Paz, la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos y todos los movimientos políticos y sociales populares. Todas estas luchas convergen  para la búsqueda de una solución política al conflicto colombiano, con cambios políticos, sociales y económicos a favor del pueblo. Aquí en Brasil, privilegiamos la solidaridad con la lucha del pueblo colombiano a través de Agenda Colombia-Brasil, para cuya ampliación contribuimos.

¡Queridos camaradas!

Este Congreso se realiza en un momento complejo y difícil para todos los pueblos del mundo, pues exactamente en este momento el sistema capitalista vive su mayor crisis desde 1929, una crisis profunda y devastadora que va arrastrarse aun por muchos años. Como todos saben, el gran capital viene buscando, de todas las formas, arrojar todo el peso de la crisis en la cuenta de los trabajadores. Como también todos saben que los trabajadores no tienen  ni una responsabilidad por esta crisis, una vez que la propia burguesía y su sistema deshumano son los responsables por todos los problemas sociales y económicos de la actualidad. Estamos asistiendo a una verdadera ofensiva mundial del capital contra los trabajadores en todo el mundo, mediante la imposición de políticas predatorias que visan reducir los gastos sociales, los salarios de los trabajadores, las pensiones de los jubilados, bien como los derechos y garantías sociales conquistadas a duras penas, hace más de medio siglo.

En esta coyuntura, los trabajadores están aprendiendo a ver claramente el papel del Estado capitalista a favor de las clases dominantes, no solo colocando varios trillones de dólares para salvar el sistema financiero especulativo, sino también lanzando todo el aparato represivo del Estado contra los trabajadores y sus entidades, bien como utilizando los medios de comunicación, que se ha comportado como un cuarto poder al servicio del gran capital, para manipular las informaciones y satanizar los dirigentes políticos que no se doblan al imperialismo, todo eso con el objetivo de manipular la opinión pública para las intervenciones imperialistas.  

¡Queridos camaradas!

La crisis también ha demostrado que el imperialismo está cada vez más agresivo. Cuanto más la crisis se agrava, más aumenta su agresividad, pues es de su origen buscar salir de la crisis mediante las guerras de rapiña y el fortalecimiento de la compleja industria militar. Somos todos testigos de las invasiones de países soberanos, como Iraq, Afganistán y más recientemente Libia, donde asesinaron al principal dirigente del País, el coronel Mohamar Kadafi. En esta misma línea, están armando mercenarios para invadir varias regiones de Siria, atacar las poblaciones, estallar bombas, en cuanto los medios de comunicación cumplen el papel de manipular las imágenes y colocar la culpa en el gobierno sirio. El objetivo del imperialismo no es solo ocupar a Siria, sino también a Irán, y con eso, dominar las inmensas reservas de petróleo del Oriente Medio.

Aquí también en América Latina el imperialismo viene realizando una intensa ofensiva para revertir las derrotas que sufrió con el surgimiento de los gobiernos progresistas de Venezuela, de Ecuador y de Bolivia, además del fortalecimiento de los movimientos populares en la región. La primera tentativa de quebrar el movimiento popular fue el golpe de 2002 en Venezuela, que no tuvo éxito en función de la resistencia del movimiento popular. Posteriormente, las fuerzas imperialistas, apoyadas por las oligarquías locales, realizaron el golpe en Honduras, que retiró de poder al presidente Zelaya y más recientemente, consiguieron, por la vía de un golpe institucional, derrumbar al presidente Lugo en el Paraguay. Además de eso, intentaron sin suceso derrumbar al presidente de Ecuador y de Bolivia, mediante revueltas orquestadas por la CIA, que también diariamente conspira contra el gobierno Chávez. Hace ya algún tiempo el imperialismo también reactivo la Sexta Flota de la Marina norteamericana, lo que significa una amenaza directa a todos los pueblos de la región. Son todos movimientos de una sola política: transformar a América Latina en una región bajo el control de los Estados Unidos y de sus monopolios.     
 
¡Queridos camaradas!

Un capítulo especial de esa ofensiva imperialista se da en relación a Colombia, país donde las luchas populares contra el imperialismo tienen larga tradición y la insurgencia armada resiste hace más de cinco décadas. El gobierno norte americano, en alianza con el gobierno narcoterrorista de Uribe y ahora de Santos, ha buscado transformar a Colombia en una gran base militar de los Estados Unidos en la región, lo que viene transformando este País en una especie de Israel de América Latina. Mediante la construcción de bases militares y de la instalación de sofisticados sistemas de vigilancia e inteligencia militar, los norteamericanos vienen monitoreando diariamente todas las acciones de los países de la región.

Además de esto, la oligarquía local y sus gobiernos han utilizado todos los métodos barbaros para contener el avance de la lucha popular, como la organización y financiamiento de paramilitares para asesinar líderes sindicales y campesinos, dirigentes de las juventudes y de los movimientos indígenas y democráticos, en un verdadero terrorismo de Estado. De la misma forma como ha venido aconteciendo hace más de cinco décadas, esa brutalidades no serán capaces de doblar el movimiento popular ni la resistencia del pueblo colombiano. Más temprano que tarde los trabajadores ajustarán cuentas con esa oligarquía putrefacta.

¡Queridos camaradas!

A pesar de la coyuntura ser compleja y difícil, hay un avance de la lucha popular en todo el mundo. Por toda Europa los trabajadores realizan paros, manifestaciones y movilizaciones contra los ajustes predatorios que el capital viene intentando imponer en aquella región. También hay paros generales en la India y en varios países asiáticos. Hasta en el mismo Estados Unidos, la juventud y los trabajadores ya comenzaron a despertar para la lucha, como el movimiento Occupy Wall Street y los trabajadores Wiscossin.  En toda América Latina el movimiento popular realiza memorables jornadas de lucha contra el imperialismo.

Nosotros entendemos, camaradas, que la lucha de clases está cambiando de niveles en el mundo. Cuanto más la crisis se agrava, más se abrirán las ventanas de oportunidades, a través de las cuales los trabajadores podrán colocar en el orden del día su proyecto de sociedad, en busca de una nueva sociabilidad y de la emancipación humana, Hoy hay una contradicción profunda entre el sistema capitalista y la humanidad. El capitalismo solo puede desarrollarse si amenaza la existencia de la especie humana. En ese sentido, si la especie humana quiere sobrevivir tendrá que superar el capitalismo!

¡Viva el internacionalismo proletario! 

¡Viva la lucha de los comunistas de América Latina y de todo el mundo!

¡Todo el éxito al Congreso del Partido Comunista Colombiano!


Intervenção do Partido Comunista Brasileiro no
Congresso do Partido Comunista Colombiano

O camarada Edmilson Costa, Secretário de Relações Internacionais do PCB, esteve presente neste fim de semana no Congresso do Partido Comunista Colombiano, quando, em nome do PCB, fez a seguinte intervenção política:

Queridos camaradas do
Partido Comunista Colombiano

Recebam do Comitê Central do Partido Comunista Brasileiro (PCB) uma saudação fraterna, combativa, internacionalista e revolucionária por ocasião de seu Congresso. Desde o Brasil, nós esperamos que as discussões que serão realizadas neste Congresso resultem numa elaboração teórica que reforce a linha tática e estratégica da intervenção política dos comunistas colombianos, de forma a fortalecer a luta dos trabalhadores urbanos e camponeses, dos indígenas, da juventude e das mulheres na Colômbia, que é condição fundamental para a luta de todos os trabalhadores da América Latina.
Somos solidários a todas as expressões, formas e espaços de luta contra o estado terrorista colombiano: o Partido Comunista Colombiano, o Polo Democrático Alternativo, as organizações políticas insurgentes, Colombianas e Colombianos pela Paz, a Marcha Patriótica, o Congresso dos Povos e todos os movimentos políticos e sociais populares. Todas estas lutas convergem para a busca de uma solução política para o conflito colombiano, com mudanças políticas, sociais e econômicas a favor do povo. Aqui no Brasil, privilegiamos a solidariedade com a luta do povo colombiano, através da Agenda Colômbia Brasil, para cuja ampliação contribuímos.
Queridos camaradas!

Este Congresso se realiza num momento complexo e difícil para todos os povos mundo, pois exatamente neste momento o sistema capitalista vive a sua maior crise desde 1929, uma crise profunda e devastadora que vai se arrastar ainda por muitos anos. Como todos sabem, o grande capital vem procurando, de todas as formas, jogar todo o peso da crise na conta dos trabalhadores. Como também todos sabem que os trabalhadores não têm nenhuma responsabilidade por esta crise, uma vez que a própria burguesia e seu sistema desumano são os responsáveis por todos os problemas sociais e econômicos da atualidade. Estamos assistindo a uma verdadeira ofensiva mundial do capital contra os trabalhadores em todo mundo,  mediante a imposição de políticas predatórias que visam reduzir os gastos sociais, os salários dos trabalhadores, as pensões dos aposentados, bem como os direitos e garantias sociais conquistados a duras penas há mais de meio século.

Nesta conjuntura, os trabalhadores estão aprendendo a ver claramente o papel do Estado capitalista a favor das classes dominantes, não só colocando vários trilhões de dólares para salvar o sistema financeiro especulativo, mas também lançando todo o aparato repressivo do Estado contra os trabalhadores e suas entidades, bem como utilizando os meios de comunicação, que têm se comportado como um quarto poder a serviço do grande capital, para manipular as informações e satanizar os dirigentes políticos que não se dobram ao imperialismo, tudo isso com o objetivo de manipular a opinião pública para as intervenções imperialistas.

Queridos camaradas!

A crise também tem demonstrado  que o imperialismo está cada vez mais agressivo. Quanto mais a crise se agrava, mais aumenta a sua agressividade, pois é da sua origem buscar sair da crise mediante as guerras de rapina e fortalecimento do complexo industrial militar. Somos todos testemunhas das invasões de países soberanos, como o Iraque, o Afeganistão e, mais recentemente a Líbia, onde assassinaram o principal dirigente do País, coronel Mohamar Kadafi. Nesta mesma linha, estão armando mercenários para invadir várias regiões da Síria, atacar as populações, explodir bombas, enquanto os meios de comunicação cumprem o papel de manipular as imagens e colocar a culpa no governo sírio. O objetivo do imperialismo é não só ocupar a Síria, mas também o Irã, e com isso, dominar as imensas reservas de petróleo do Oriente Médio.

Aqui também na América Latina o imperialismo vem realizando uma intensa ofensiva para reverter as derrotas que sofreu com a emergência dos governos progressistas da Venezuela, do Equador e da Bolívia, além do fortalecimento dos movimentos populares na região. A primeira tentativa de quebrar o movimento popular foi o golpe de 2002 na Venezuela, que não obteve êxito em função da resistência do movimento popular. Posteriormente, as forças imperialistas, apoiadas pelas oligarquias locais, realizaram o golpe em Honduras, que retirou do poder o presidente Zelaya e, mais recentemente, conseguiram, via um golpe institucional, derrubar o presidente Lugo no Paraguai. Além disso, tentaram sem sucesso derrubar o presidente do Equador e da Bolívia, mediante revoltas orquestradas pela CIA, que também diariamente conspira contra o governo Chávez. Há algum tempo o imperialismo também reativou a Sexta Frota da Marinha norte-americana, o que significa uma ameaça direta a todos os povos da região.  São todos movimentos de uma só política: transformar a América latina numa região sob o controle dos Estados Unidos e de seus monopólios.

Queridos camaradas!

Um capítulo especial dessa ofensiva imperialista se dá em relação à Colômbia, país onde as lutas populares contra o imperialismo têm longa tradição e a insurgência armada resiste há mais de cinco décadas. O governo norte-americano, em aliança com o governo narcoterrorista de Uribe e agora de Santos, tem procurado transformar a Colômbia numa grande base militar dos Estados Unidos na região, o que vem transformando este País numa espécie de Israel da América Latina. Mediante a construção de bases militares e da instalação de sofisticados sistemas de vigilância e inteligência militar, os norte-americanos vêm monitorando diariamente todas as ações dos países da região.

Além disso, a oligarquia local e seus governos têm utilizado todos os métodos bárbaros para conter o avanço da luta popular, como a organização e financiamento de paramilitares para assassinar líderes sindicais e camponeses, dirigentes da juventude e dos movimentos indígenas e democráticos, num verdadeiro terrorismo de Estado. Da mesma forma como vem acontecendo há mais de cinco décadas, essas brutalidades não serão capazes de dobrar o movimento popular nem a resistência do povo colombiano. Mais dia menos dia os trabalhadores ajustarão contas com essa oligarquia apodrecida.

Queridos camaradas!

Apesar de a conjuntura ser complexa e difícil, há um avanço da luta popular em todo o mundo. Por toda a Europa os trabalhadores realizam greves, manifestações e mobilizações contra os ajustes predatórios que o capital vem buscando impor naquela região. Também há greves gerais na Índia e em vários países asiáticos. Até mesmo nos Estados Unidos, a juventude e os trabalhadores já começam a despertar para a luta, como o movimento Occupy Wall Street e os trabalhadores Wiscossin. Em toda a América Latina o movimento popular realiza memoráveis jornadas de lutas contra o imperialismo.

Nós entendemos, camaradas, que a luta de classe está mudando de patamar no mundo. Quanto mais a crise se agravar, mais se abrirão as janelas de oportunidades, através das quais os trabalhadores poderão colocar na ordem do dia seu projeto de sociedade, em busca de uma nova sociabilidade e da emancipação humana. Hoje, há uma contradição profunda entre o sistema capitalista e a humanidade. O capitalismo só pode se desenvolver se ameaçar a existência da espécie humana. Nesse sentido, se a espécie humana quiser sobreviver terá que superar o capitalismo!

Viva o internacionalismo proletário!

Viva a luta dos comunistas da América Latina e de todo o mundo!

Todo êxito ao Congresso do Partido Comunista Colombiano!




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