miércoles, 27 de junio de 2012

En Bogotá abierto el debate de ideas hacia XXI Congreso del Partido Comunista Colombiano

Gabriel Becerra  Y.
El viernes 22 de junio se instaló oficialmente la conferencia preparatoria del Comité del Partido Comunista Colombiano PCC en el Distrito Capital. Con un emotivo acto político cultural y un gran homenaje a la memoria del camarada Mario Upegui Hurtado, el PCC de Bogotá abre el camino al debate democrático interno de las tesis políticas, las propuestas de reformas del programa y los estatutos del partido de izquierda, cuyo congreso nacional  será del 18 al 22 de julio.

Secretario  General PCC Jaime Caycedo T.
Participaron como invitados varios  delegados(as) de sectores y tendencias integrantes del Polo Democrático Alternativo (PDA) y el movimiento políticos-sociales como Marcha Patriótica y Congreso de los pueblos. También intervino Jaime Caycedo, secretario general del PCC y la animación cultural estuvo a cargo del grupo musical  UDU y sus Tambores  Citadinos. La conferencia distrital del PCC continúa sus deliberaciones el sábado 23 y domingo 24 de junio.


Lea a continuación el texto de la intervención de Gabriel Becerra, responsable político del Comité Distrital del PCC:

Opiniones expresadas en la instalación de la conferencia distrital del PCC el día viernes 22 de junio:

Palabras de instalación de la Conferencia Distrital del PCC   Preparatoria al XXI Congreso [1]

Quisiera comenzar por afirmar el acierto del Comité Ejecutivo Distrital del Partido Comunista al aceptar en este acto de instalación de la conferencia preparatoria al XXI Congreso, resaltar la memoria y el significado de Mario Upegui Hurtado.

No solo porque el compañero Upegui - así le gustaba que le dijéramos - hace tan solo dos meses, el 4 de abril, no se encuentra físicamente entre nosotros dejando en sus familiares, amigos personales y en la militancia del Partido y la Izquierda un  duelo que se sigue viviendo lentamente. Sino ante todo, porque la memoria de él como revolucionario constituye un ejemplo de superación, abnegación y consecuencia que debemos mantener viva, en especial los comunistas que luchamos en el Distrito Capital, territorio donde Mario Upegui desempeñó la parte más importante de su actividad política y razón por la cual quiero proponer públicamente lo que a algunos camaradas ya les he sugerido en privado:

Propongo compañeros y compañeras delegadas a esta conferencia del Partido Comunista, se considere y decida que a partir de este evento el Comité Distrital de Bogotá empiece a llamarse Comité Distrital “Mario Upegui Hurtado”, así como otras estructuras partidarias y del movimiento revolucionario han adoptado el nombre de hombres o mujeres que con sus virtudes sembraron lo mejor de sus vidas en la causa revolucionaria, convirtiéndose en ejemplo permanente de lucha.

Que honor y que responsabilidad saber que militamos no solo en el Partido de los grandes ideólogos del Marxismo y el Leninismo…sino también en el partido de hombres y mujeres de la lucha latinoamericana y colombiana representados en el legado de Bolívar, Antonia Santos, Sucre, Policarpa, Antonio Nariño… y junto con ellos sentirnos orgullosos de hacer parte de la juventud comunista de Hernando Gonzales Acosta – como se llama el comité distrital de la JUCO o Norma Patricia Galeano – nombre adoptado por el comité local del Tolima;  y en Bogotá, la principal ciudad del país, del partido que ha sido protagonista y continúa la lucha de los destechados y de los humildes que a pulso han construido las ciudades de Colombia liderados por seres humanos tan populares y a la vez tan capaces como Mario Upegui.

Sería camaradas y amigos,  más que un acto formal y protocolario, una gran responsabilidad que debemos asumir como colectivo, y un desafío para recuperar la mística necesaria para mejorar en la reconstrucción partidaria a todos los niveles, como estamos seguros fue el compromiso del compañero Upegui hasta el último de sus días y la manera más consecuente de garantizar su legado.

El XXI Congreso

Pero también en esta noche, iluminados por la historia de vida de Mario Upegui, iniciamos optimistas un evento muy importante para  la democracia interna del partido comunista, de cara al XXI Congreso previsto del 18 al 21 de julio, en el marco del 82 aniversario de la organización.

Ochenta y dos años han sido más que suficientes para demostrar el carácter indestructible de las ideas y la presencia del Partido Comunista  en las luchas del pueblo colombiano. La reacción no ha sido capaz de desaparecerlo ni por la vía de la violencia estatal o para estatal, ni por otras formas como la propaganda sucia, el desprestigio o la cooptación. Todo lo contrario, a tan solo dos décadas de proclamado el “fin del comunismo” el mismo fantasma y con más fuerza recorre el mundo…. Y sobre todo los campos, pueblos, ciudades y calles de Latinoamérica y nuestro país.

En consecuencia, el XXI Congreso será ante todo un escenario para evaluar y discutir las responsabilidades partidarias con este escenario creciente de luchas populares que se desarrollan en latitudes y formas diversas, con nombres variados, y sobre todo con rostros jóvenes y femeninos que le auguran mucho futuro.

Tal vez las certezas no sean las mismas de otros momentos históricos donde respetando los contextos, una buena parte de las verdades ya estaban definidas. Tal vez ahora necesitemos pensar más con cabeza propia y para eso tengamos que estudiar más, discutir más, sentir más y sobre todo CREAR más… para afianzar ese fin estratégico de la sociedad comunista, emancipada no solo en lo económico y lo social, sino también en lo político, lo sexual, lo cultural y otras esferas de la vida humana y de la naturaleza donde la dominación y la opresión capitalista se mantienen. 

No se trata de caer en esnobismos ni mucho menos en modas intelectuales. Esta lucha no la hacemos atientas, hay una ideología – el marxismo y la experiencia del leninismo enriquecida con otras tradiciones de la lucha revolucionaria -  a la cual no renunciamos pero si tenemos el deber de enriquecerla.

Ahora más que nunca el capitalismo no es la solución y nuestro deber es contribuir a desarrollar el pensamiento crítico, a nutrir la teoría que necesitan las nuevas revoluciones del mundo y de América latina que se construyen en protestas estudiantiles, levantamientos indígenas y campesinos, protestas urbanas y también procesos electorales, en medio de una disputa constante con las derechas y el imperialismo.

De esta magnitud es el debate del programa del partido comunista y de sus estatutos, que invita a militantes y amigos a dar sus opiniones constructivas con el ánimo de cualificar el proyecto revolucionario.

Debemos reconocer que el tiempo ha sido insuficiente para facilitar mayores espacios de discusión, pero no por ello,  hemos estado ausentes de opiniones y aportes muy valiosos. En Bogotá se han realizado motivantes discusiones con campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, profesores universitarios, intelectuales que hemos visto rayando las cartillas…criticándolas... aportándoles sus opiniones en temas como la crisis capitalista, los fines del comunismo, el tipo de socialismo por el que luchamos, el papel del partido, entre otros temas que a la vez han cumplido una labor educativa de gran valor en núcleos de nuevos y viejos militantes.

Finalmente, me parece importante resaltar algunas opiniones del debate hacia el XXI Congreso relacionadas con lo que denominamos la línea política y sobre los cuales el partido viene interviniendo de manera protagónica en unidad con otros sectores del movimiento social y político.

Del XX Congreso realizado a finales del 2008 a la fecha se han agudizado algunas tendencias de la crisis nacional y han emergido con mayor claridad nuevos sujetos que hacen parte del campo popular y de la izquierda.

De la misma manera, en un contexto de continuismo del bloque dominante pero no al margen de contradicciones, que aun se encuentran en curso, se ha presentado un relevo en el gobierno nacional ahora en cabeza de un representativo vocero de la oligarquía colombiana, Juan Manuel Santos, que se presta a reelegirse, y que como ha quedado demostrado en los hechos no es ningún reformador sino todo lo contrario, un representante más hábil, neoliberal, manzanillo e igualmente guerrerista que el anterior y que busca mediante diversos métodos recomponer la hegemonía que amenaza al bloque de poder.

En este contexto los comunistas nos aprestamos a evaluar y afinar las orientaciones que marcaran el futuro de nuestro accionar en el corto y mediano plazo.

Al menos tres temas siguen estando a la orden del día y nuestra conferencia sabrá abordarlos, permítanme enunciarlos brevemente:

1.La construcción de un movimiento alternativo al bloque de poder dominante que busca reelegirse y perpetuarse, y que parte de una evaluación autocrítica de la crisis del PDA en pleno desarrollo con miras a su Conferencia Ideológica y al III Congreso, y del reconocimiento y participación en la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos , la Minga social e indígena, el Comosocol, la MANE, y otras resistencias y referentes de lucha social y política que no pueden estar separadas aun reconociendo sus diferencias y particularidades.

 Sin lugar a dudas el Partido Comunista tiene mucho que aportar en este campo afianzando su criterio, que también es el de otros sectores, que afirmamos no tener enemigos a la izquierda y que la unidad no se agota en ninguno de los actuales referentes. De ahí nuestra línea de conducta de favorecer el debate ideológico y político a todos los niveles, pero no, el de alimentar odios o competencias inútiles.

2.Hay que  abrirle campo y meterle pueblo a la  opción de una Solución política negociada al conflicto social y armado que a la fuerza de los hechos puede abrirse más espacio en contravía de la ultraderecha que busca perpetuar la guerra.

 Esta línea de orientación histórica del PCC hoy tiene más vigencia que nunca y necesitamos junto a la lucha del movimiento popular y político abrirle más espacio. Luchar por la paz implica insistir en la necesidad de los cambios sociales que deben contener una verdadera agenda de negociación más allá de los temas exclusivamente militares.

Paz es educación pública, gratuita y de calidad como reclama la MANE; PAZ es reforma agraria integral y no legalización de títulos para la agroindustria; PAZ es soberanía nacional y no TLC; PAZ es derecho a la verdad, la justicia y la reparación y no leyes de impunidad como el fuero militar y el marco jurídico recién aprobado, como lo señala el MOVICE; PAZ es empleo y seguridad social digna y no más privatizaciones. PAZ, es reconocer el carácter político del movimiento armado y su derecho legítimo a participar en la conducción del gobierno y del poder en el país rompiendo la mentalidad fascista que sigue siendo alimentada desde sectores  reaccionarios y que actúa mediante la guerra sucia. PAZ es solidaridad con quienes han asumido la responsabilidad de abrirle espacio a ese derecho fundamental  y hoy son víctimas de amenazas y persecución como en el caso del camarada Carlo Lozano, Piedad Córdoba e Iván Cepeda.

3.Necesitamos fortalecer el Partido Comunista.

Lo que hace fuerte a un partido revolucionario son sus ideas y su consecuencia práctica con las mismas, estos elementos constituyen su personalidad política y a la vez representan la garantía de unidad interna que le permite ganar autoridad y presencia entre las masas. Un partido sin identidad es como un cohete sin rumbo, porque por más fuerza que tenga termina fuera del blanco. Todo lo que se haga para ayudar a fortalecer la identidad del Partido Comunista – ideológica, política y práctica - debe ser bienvenido.

Este es el momento para llamar la atención sobre los errores, las debilidades o las inconsecuencias existentes – colectivas e individuales -. Para  evaluar y autoevaluarse como cuadros; para debatir las razones y escuchar argumentos y contra argumentos.

Hay que hacerlo con toda radicalidad pero igualmente con respeto y en las instancias que corresponde. No olvidemos que los únicos que no se equivocan son los que no hacen nada.  Y negar que el partido comunista se haya equivocado, a mí manera de ver, sería soberbio al igual que desconocer sus logros, que no son pocos desde el punto de vista histórico y también en la actual etapa.

Compañeros y compañeras:

El debate hacia el XXI Congreso continúa abierto. Bienvenidos todos los aportes y opiniones de la militancia y de los revolucionarios amigos. No tengo ninguna duda que sabremos estar a la altura de los restos que el futuro inmediato nos depara.
Hacerlo, será el mejor homenaje a un hombre sencillo y excepcional, que sin ser perfecto fue un comunista consecuente y leal hasta el último de sus días: Mario Upegui Hurtado.

Muchas Gracias


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