viernes, 14 de enero de 2011

Peajes urbanos: quien tenga plata pueda circular, el resto que se aguante

Concejal del Polo Democrático Alternativo Jaime Caicedo Turriago.
•    La propuesta del secretario de Movilidad, Fernando Álvarez, va en contra del más elemental sentido de la equidad y del derecho a la ciudad. Anuncia debate sobre el controvertido tema.

La idea de instalar peajes urbanos para mejorar la movilidad de los automóviles particulares y bajar la presión a las congestionadas vías capitalinas no es más que unas salida facilista y contraria a los postulados constitucionales que defienden la libre movilidad, así como los lineamientos del Plan de Desarrollo Bogotá Positiva, que pregona el derecho a la ciudad para todos sus habitantes, dijo el concejal del Polo Democrático Alternativo Jaime Caicedo Turriago.

Caicedo indicó que si bien es indispensable construir nuevas vías para atender el doble crecimiento poblacional y de automotores en las calles de la ciudad, no puede hacerse a expensas de la equidad en el uso de los recursos que la ciudad dispone para el disfrute de su población. "No puede hacer carrera la idea de que para poder circular libremente por las calles o con comodidad y rapidez, hay que sufragar altas sumas de dinero que sólo puede pagar un número reducido de ciudadanos, quienes además se constituyen en los privilegiados que pueden movilizarse sin problemas y sin la angustia de la congestión. Los demás, es decir, la gran mayoría, tendrá que seguirse aguantando el trancón y el pésimo servicio de transporte público. Esto no es equitativo ni justo y merece desde ya mi total rechazo, así como el de buena parte de la ciudadanía", señaló el concejal del Polo.

El cabildante argumentó que la ciudad debe estudiar otras soluciones para financiar los altos costos de la construcción de nuevas avenidas y autopistas, al tiempo que debe impulsar con decisión y con urgencia el mejoramiento del sistema público de transporte a través del sistema integrado, la construcción del metro y el desarrollo de otras troncales de Trransmilenio, con el fin de desestimular el uso del carro particular. "No podemos darnos más largas en estos cruciales asuntos. El metro por ejemplo es una necesidad inaplazable que no debe tener más entorpecimientos ni dilaciones por parte del gobierno nacional, en un intento politiquero por frenar la iniciativa en manos del alcalde del Polo para intentar que sea otro alcalde el que reclame victoria sobre este tema", señaló.

Por otra parte, dijo que la ciudad debe explorar otras fuentes financieras perfectamente dables para la construcción de nuevas vías. "He venido sosteniendo que el sistema financiero que opera en la ciudad y otros sectores pudientes que perciben altísimos ingresos y utilidades por sus actividades comerciales gracias a la infraestructura que Bogotá les facilita, deben ser los aportantes para esta clase de obras. Primero porque serán los primeros beneficiados y además porque una política tal redistribuiría tanto ingresos como riqueza, favoreciendo a toda la población y no a unos pocos que pueden pagar peajes urbanos".

Reiteró su propuesta de incrementar el impuesto del Ica al sistema financiero, a la gran industria y al comercio de gran superficie, los cuales perciben altísimos beneficios por su ejercicio comercial. "Allí están los recursos para financiar nuevas vías que satisfagan las necesidades de toda la población y no sólo de una parte de ella", sostuvo Caicedo Turriago.

JCT/PCC

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