martes, 1 de julio de 2008

Dice Jaime Caycedo, secretario general del PCC

La visita del candidato republicano McCain es un signo de arrodillamiento del gobierno de Uribe ante la derecha gobernante en los Estados Unidos.

Es el pretendiente a suceder la política de “guerra infinita” y “anti terrorismo” patentada por Bush. Mientras la economía estadounidense se sacude y crece el descontento con la guerra de Irak, McCain es el continuismo. La crisis de la política de Bush se ha puesto de presente con la degradación en el tratamiento a los prisioneros de guerra, la burla de los derechos humanos, la obsesión con la ilegal y violenta ocupación de Irak, y su desprecio por el derecho internacional.

En nombre de ese continuismo McCain viene a Colombia. Piensa que su aliado Uribe le dará votos. Uribe pretende engañar a la opinión nacional con la teoría de que el eventual triunfo de este candidato va a significar la aprobación del TLC, algo que ni siquiera dependería de su voluntad sino de la relación de fuerza en el parlamento, dominado por los demócratas.

McCain, ex veterano de Vietnam donde estuvo como prisionero de guerra, visita Colombia y México en el momento del relanzamiento de la IV Flota de guerra de los Estados Unidos, desplegada como una amenaza frente a la autodeterminación de América Latina. ¿Por qué el gobierno colombiano invita a McCain? ¿Por qué, precisamente, cuando está en desarrollo la UNION DE NACIONES SURAMERICANAS, UNASUR? ¿Por qué, cuando se está creando el Consejo de Defensa de UNASUR


El verdadero fondo de la visita salta a la vista. Lo que está en marcha es un nuevo capítulo de la alianza militar que inauguró el Plan Colombia. Uribe confía que esa alianza le gane confianza para una segunda reelección. Y McCain quiere mostrar que la derecha republicana y el guerrerismo aún tienen aliados en América Latina.

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