miércoles, 5 de marzo de 2008

Llamamiento del Concejal Jaime Caycedo

POR LA PAZ Y EL RESPETO A LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS
A MARCHAR EL 6 DE MARZO CONTRA EL GUERRERISMO
A MARCHAR POR LA SOLUCIÓN POLÍTICA
A MARCHAR POR ACUERDOS HUMANITARIOS

*El gobierno colombiano ha llevado al país a la más grave crisis de sus relaciones internacionales, sin antecedentes en la historia nacional.

*La obsesión anti FARC, que traduce el propósito de Uribe de su exterminación, como forma de solución militar en un conflicto social y político, enajena la información y el debate público. Parece que la violación premeditada de la soberanía de un Estado hermano fuera algo adjetivo. Con arrogancia y prepotencia se tiran a la basura principios básicos del Derecho internacional como si nada grave hubiera ocurrido y, al contrario, los países vecinos, Ecuador y Venezuela, son culpables por albergar el terrorismo.


*Se pone de presente una segunda obsesión, cuyo exponente principal es el ministro de defensa Santos: el anti chavismo. El odio a Chávez, expediente personal que Santos comparte con las oligarquías colombiana y venezolana, encaja perfectamente con los designios de Bush, que quiere el petróleo venezolano y la hegemonía del libre mercado.


*Uribe y Santos componen el binomio del militarismo, con y sin charreteras, que subordina al alto mando colombiano. El Comando sur articula e informa, con el dominio de la tecnología y la política del Plan Colombia, los sangrientos éxitos contrainsurgentes que hoy intentan anular toda opción de acuerdo humanitario o de solución política en el prolongado conflicto interno.


*Encarnan, sin consultar a los colombianos (as), una doctrina militar foránea, la doctrina Bush. Es la "guerra al terrorismo", "guerra preventiva", "guerra sin fin". El disfraz del terrorismo se le acomoda a la guerrilla histórica colombiana, con la misma frescura con que se desconoce el derecho internacional, del que el Estado colombiano es parte contratante. Silencian el hecho de que la doctrina de la seguridad nacional de los Estados Unidos, después del 11 de septiembre de 2001, ha venido siendo condicionada para adaptarse al intervencionismo de Washington.

*Venezuela y Ecuador colocan tropas en su frontera con Colombia. Uribe no puede – no es que no quiera – porque tiene una guerra interior. La crisis ha empezado a hacer eclosión. La ley estadounidense del Plan Colombia prevé el eventual envío de tropas sin límite numérico para contribuir con un aliado en dificultades para controlar su propio territorio. El Israel del noroeste suramericano puede devenir en la plataforma destinada a provocar el derrocamiento sangriento del gobierno bolivariano, legítimo y democráticamente constituido en Venezuela.

*El bombardeo de un pequeño grupo de guerrilleros dentro del territorio de Ecuador es un acto ilegal e inconstitucional. Viola la Carta de las NNUU y la Carta de la OEA, en sus artículos 1 y 2, y 21, respectivamente. Los tratados internacionales suscritos por el Estado hacen parte del bloque de constitucionalidad en Colombia. Uribe, que ha asumido la responsabilidad de los hechos y ha dicho que está dispuesto a repetirlos, debe responder, en materia grave, ante el pueblo colombiano y ante la comunidad internacional.


*Con excepción del apoyo explícito de Bush, Uribe está aislado a nivel mundial. Como el aprendiz de brujo, el alto empresariado, que ha apoyando con tanto entusiasmo la política aventurera y temeraria de los últimos días, empieza a sentir los efectos de su propio invento.

*No basta la cordura y el retorno a las vías diplomáticas. Se necesita un cambio de rumbo y un cambio en la dirección del Estado.

*Colombia está cansada del guerrerismo de Estado y de la paz sangrienta. Colombia no quiere otro conflicto contra sus vecinos y hermanos y menos si está manipulado por la administración Bush.

No hay comentarios:

Publicar un comentario